domingo, 27 de diciembre de 2015

La estafa de la novia rusa: La soledad es un mal caro.


«¿No cree que dieciocho mil euros son demasiados para una desconocida?» 
«La soledad es un mal caro», respondí.
Internet Negro, Ed. Temas de Hoy (pág. 47-51)


De todos los ciberdelitos que conocemos, hay algunos que nos llaman la atención especialmente ya que la vulnerabilidad que han explotado sus autores para enriquecerse no es la de un sistema informático, o la de un servidor que tenía problemas de seguridad, si no las que tenemos las personas como es el caso de la conocida como estafa de la novia rusa o romance scam

Origen: http://openclipart.org/detail/62707/love-shield-by-laobc

Este tipo de fraude, al igual que la gran mayoría de fraudes cometidos por Internet, utiliza para conseguir su engaño las más variadas formas de ingeniería social. Esos disfraces de los que hemos hablado en otros artículos que nos hacen creer lo que no es, hasta el punto de cometer imprudencias como pinchar encales maliciosos a través de los que facilitaremos nuestras contraseñas de acceso a la banca on line a ciberdelincuentes, o hasta el punto de realizar envíos de grandes sumas de dinero a una desconocida con la que hemos entablado amistad a través de Internet.

Origen: http://openclipart.org/detail/195183/available-locked-by-sixsixfive-195183

La lista de medidas de prevención o de seguridad que podríamos dar para prevenir este delito es larguísima. Pero la realidad es que todo se resume en un concepto, que por obvio que parezca, no siempre se aplica: sentido común.

La estrategia seguida por los autores de este fraude es siempre la misma: 

- Crean un perfil falso en una red social de contactos. Principalmente será el de una chica de gran belleza, de otro país (Europa del Este, Africa o Asia entre las regiones más habituales). 

- Sus fotos serán espectaculares. Los ingenieros sociales son expertos en explotar vulnerabilidades. Son conscientes de que una imagen vale más que mil palabras y ante la foto impactante de una chica atractiva que desea conocer personas por Internet (algo en principio normal), será más fácil despertar el interés de otras personas en entablar amistad y conversar. 

- Solicitarán bajo cualquier pretexto el envío de cantidades de dinero. Tras entablar "ciberamistad" e intercambiar información durante días o semanas, y en la medida en que la futura víctima se muestre más interesado en que la amistad prospere, comenzará la siguiente fase de este fraude que consiste en solicitar pequeñas cantidades de dinero para gastos urgentes, como gastos de hospital por problemas de salud de familiares o para comenzar los preparativos de un supuesto viaje a España para conocerse en persona. Las cantidades solicitadas irán en aumento. Cualquier excusa es buena como por ejemplo problemas con la policía o con los funcionarios de aduanas surgidos en el último momento antes de subir al avión para venir a España. 

- Pueden intervenir terceras personas para dar mayor credibilidad. Toda la trama, como si de una película de cine negro se tratara, está muy bien urdida, hasta el punto de que pueden intervenir terceras personas, haciéndose pasar por funcionarios o policías del país de origen que corroboran la "coartada" para conseguir que los envíos de dinero sigan realizándose. 

Lamentablemente la amiga nunca llegará a su destino, porque nunca habrá existido. Los envíos de dinero por agencias como Money Gram o Western Union si habrán llegado y será imposible recuperarlos

Origen: http://pixabay.com/es/tarjeta-de-cr%C3%A9dito-en-efectivo-401076/

Para ilustrar mejor este tipo de fraude, te dejamos un micro relato al puro estilo de novela negra que puede ilustrar mejor en qué consiste este fraude de la novia rusa (rusa o de donde diga su perfil en la página de contactos/ red social que sea). Puedes encontrar más información en nuestro libro Internet Negro, Ed. Temas de Hoy (páginas 47 - 51).



Por último, podemos asegurar que a las víctimas no sólo les roban dinero, sino algo peor, la ilusión y la dignidad.

La novia rusa que nunca llegó
Decir que era la chica de mis sueños sería decir poco. Estuvimos chateando a diario durante cuatro meses. En aquel período me contó toda su vida, estremecedora y compleja, y yo a ella la mía. Nunca había accedido a ese tipo de páginas web en las que te prometen encontrar a tu alma gemela, pero, tras varias relaciones fallidas y sobredosis de soledad, me aventuré a conocer mujeres por Internet. Sus fotos de estudio eran espectaculares, propias de una modelo que, como otras muchas, no ha tenido suerte en la vida. En algunas aparecía rodeada de amigas y amigos en lugares que acreditaban de manera indiscutible su nacionalidad. A pesar de su pasado turbio, desprendía alegría y, sobre todo, mostró desde el principio mucho interés por mí, por conocerme, por aprender nuestro idioma y viajar a España en cuanto pudiera. Aunque fuéramos de países distintos (ella vivía en una pequeña aldea cercana a Moscú), conseguimos una suerte de conexión impropia de las redes sociales. Lo admito. Durante esos meses me sentí realmente bien, mi vida recobró un nuevo sentido. Cuando finalmente me confirmó que viajaría para que nos conociéramos en persona, yo estaba tan ilusionado con verla que no pensé más que en facilitarle las cosas. No reparé en la velocidad con la que una joven y atractiva rusa se había enamorado de un cuarentón español con sobrepeso y de mirada lánguida. Al principio me pidió algo de dinero para comprar unas maletas y algunas cosas más que le hacían falta para el viaje, así que se lo hice llegar, tal y como me dijo, por una agencia de envío de dinero. Me dijo que este procedimiento era el más rápido y seguro en su país, mucho más que las transferencias bancarias internacionales. Mi imaginación se disparaba ante el acontecimiento inminente que estaba a punto de ocurrir en mi insulsa existencia. Solo estaríamos juntos unos días, pero serían suficientes para conocernos y comprobar si teníamos un futuro como pareja. No había nada raro en ella ni en su comportamiento que me hiciera sospechar. Al fin y al cabo, fui yo quien propuso el encuentro. Me envió por correo electrónico la confirmación de la reserva de los billetes de avión a su nombre y me dijo que ya había solucionado todos los trámites burocráticos de visado y demás. La cita iba a tener lugar en París, un punto intermedio para los dos. ¿Acaso hay otra ciudad europea mejor para este tipo de asuntos? Pocos días antes de producirse el viaje me pidió algo más de dinero para solucionar los últimos trámites. No dudé. Es bien sabido que en esos países los billetes aceleran las perezosas voluntades de los funcionarios. Al cabo de un par de días me confirmó que estaba todo solucionado y que la próxima vez que habláramos sería en persona. Llegó el día del viaje y esa misma mañana me llamó muy angustiada desde el aeropuerto de Moscú. La Policía de su país la había detenido, al parecer por querer sacar unas reliquias sin haber tramitado los permisos correspondientes. Me dijo que este incidente se podía solucionar pagando a los agentes que la habían descubierto. Incluso me llamó un inspector de la aduana de su país confirmándome lo que ella me decía y que él era el único que podía solucionar este asunto. No lo dudé y volví a hacer otro envío de dinero. Los importes eran cada vez mayores, pero yo ya estaba cegado y solo quería verla. Aún se produjeron más llamadas entre el supuesto inspector de aduanas, ella y yo. Y, por supuesto, más envíos de dinero, hasta que todo quedó solucionado y supuestamente la dejaron viajar. Hastiado de mi mala suerte, pero todavía entusiasmado por el encuentro, cogí mi maleta y me fui a París. El vuelo de Moscú llegó, pero ella no. Fue entonces cuando recibí más llamadas y más solicitudes de dinero. No quería verlo, no quería ni tan siquiera admitirlo. Dos semanas después, mientras interponía cabizbajo una denuncia en una comisaría, todavía hablaba de ella como si hubiera existido. Fue el policía que me atendió el que me abrió los ojos: «¿No cree que dieciocho mil euros son demasiados para una desconocida?». «La soledad es un mal caro», respondí.

Enlaces de Interés: 

sábado, 26 de diciembre de 2015

¿Qué es la ingeniería social?


"Nadie tiene más posibilidades de caer en el engaño que aquel para quien la mentira se ajusta a sus deseos"
Jorge Bucay.


Este blog nació con la finalidad de dar a conocer cuáles son los principales riesgos que acechan a los menores en la Red, tanto para padres como para educadores. Somos conscientes de que hace falta saber a qué nos enfrentamos, para poder poner en marcha todas las medidas de prevención y protección a nuestro alcance. Es decir, esas medidas de sentido común, de ámbito doméstico, con las que iniciar nuestra propia prevención de riesgos tecnológicos.

La ciberdelincuencia, así dicha, puede sonar a algo excesivamente complejo, difícil de comprender, a líneas de números cayendo desde el cielo al estilo de la película Matrix. Sin duda es una materia compleja, pero si hay algo que nos gusta a los autores de Internet Negro, es hacer que lo difícil, parezca fácil y traducir a lenguaje castellano que todo el mundo entienda, aquellos conceptos relacionados con el ciberdelito que puedan parecer complicados.

Foto 1: Portada de la película Matrix.

A lo largo de las páginas de nuestro libro anterior titulado Tranki Pap@s, cómo evitar que tus hijos corran riesgos en Internet, Editorial Oniro, 2012, fuimos desgranando los principales riesgos que acechan a los menores en la Red, los llamados -ING, como son el ciberbullying, grooming, sexting y hacking. Si recorres sus páginas, verás que no hay nada que hable de lenguajes de programación, ni de protocolos de conexión a Internet, ni nada similar. Hablamos de educación, diálogo, consenso y grandes dosis de paciencia.



Video de Tranki Papas. Canal de Pere Cervantes Pascual.


Pues a lo largo de las páginas de Internet Negro, el lado oscuro de la red, Editorial Temas de Hoy, 2015, hemos hecho lo mismo, convencidos que realizar una difusión de riesgos apta para todos los públicos, independientemente de su nivel de conocimientos, es la mejor forma de concienciar y comunicar los peligros que acechan no sólo a los menores, si no a todos los usuarios de Internet. Da igual tu edad o empleo, desde que tienes un aparato en tus manos con conexión a Internet (smartphone, tablet, smart watch, ordenador, etc...) estás exponiendo tus datos, fotografías, ahorros e intimidad, al resto del mundo. Los tuyos y los de las personas con las que te comunicas y relacionas. Estarás de acuerdo con nosotros en que semejante responsabilidad, bien merece estar a la altura de las circunstancias, tomarse un tiempo para leer libros, blogs o ver videos en Youtube que hablen sobre ciberseguridad.

Portada y contra de Internet Negro: http://www.planetadelibros.com/internet-negro-libro-202632.html

Internet Negro va dirigido a todo el mundo. Describe los principales fraudes y delitos que se cometen en la red, tanto en la Internet iluminada (Lo que Google ve), como en la Internet oscura o deep web (Lo que Google NO ve). Por eso, uno de los conceptos que más interesantes nos parece difundir es el de la ingeniería social, donde las cosas no son siempre lo que parecen, ya que bajo sus innumerables técnicas (disfraces) se comenten la gran mayoría de estafas a lo largo y ancho de las autopistas de la información.

Origen: http://pixabay.com/es/mujer-elegante-internet-red-social-163425/

Así que a continuación tienes la descripción de lo que es la ingeniería social para dummies tal y como aparece en Internet Negro, página 27:


"¿Qué es la ingeniería social?

Mediante técnicas de ingeniería social los cibercriminales consiguen engañar a personas a lo largo y ancho del planeta. Son técnicas de manipulación psicológica y sociológica dirigidas a ganarse la confianza de sus víctimas para que estas hagan algo que normalmente no harían, como enviar dinero a desconocidos o proporcionar contraseñas y todo tipo de datos personales y bancarios. Pueden tener varios formatos, aunque lo habitual es que estos «ingenieros» diseñen una historia, una artimaña o una situación ficticia que la víctima se cree sin excesiva dificultad.
Un clásico de las técnicas de ingeniería social es recibir un e-mail, con el asunto «URGENTE», en el que un banco te informa de que alguien ha intentado acceder a tus cuentas bancarias on line sin tu permiso, por lo que están realizando una auditoría de seguridad interna para solucionar el problema. A continuación te piden que pinches en el enlace que aparece en el propio e-mail y que verifiques tus claves de acceso; de lo contrario, te dicen, el banco se verá obligado a cancelar tus cuentas. Se trata de una situación urgente y repentina que puede solucionarse con un simple clic. La ingeniería social lo tiene todo calculado al milímetro y basa su éxito en el hecho de que las personas somos predecibles y solemos reaccionar de un modo parecido ante una determinada situación. Así, el mismo correo electrónico que está generando el problema ofrece la solución, que pasa por verificar tus claves. Seguro que ya habrás intuido que la página web que se abrirá tras pinchar en el enlace es falsa, ubicada en algún servidor extranjero y gestionada de forma anónima por ciberdelincuentes. De este modo obtienen multitud de claves y contraseñas que podrán utilizar para realizar futuras transferencias fraudulentas y saquear cuentas bancarias. Este es el fraude denominado phishing, del que hablaremos en el siguiente apartado.
Pero la ingeniería social es mucho más que un simple e-mail. Los ciberdelincuentes también emplean técnicas como la suplantación de identidad de personas conocidas, de altos cargos de organismos oficiales, o bien se sirven de nombres de empresas de prestigio que prestan servicios o venden algún producto y, haciéndose pasar por ellas, publican falsas ofertas de trabajo para obtener datos reales de personas que posteriormente utilizarán para el blanqueo de capitales. Igualmente se sirven de la cobertura y la credibilidad que proporcionan los cambios y acontecimientos sociales, como los conflictos internacionales, las catástrofes naturales, la crisis económica o el paro. Cualquier circunstancia puede servir para diseñar nuevas estrategias de manipulación y así captar más víctimas.
Personas muy avispadas acaban mordiendo el anzuelo, pero estamos seguros de que, con los conocimientos adecuados, los miles de fraudes que circulan por Internet se pueden evitar. Todos estos engaños tienen en común el querer aprovecharse de las debilidades humanas, y sabemos que, para sentirse protegido, un primer paso es familiarizarse con los fraudes más habituales, que veremos a continuación." 

sábado, 14 de noviembre de 2015

Desvelando los principales peligros de Internet con Internet Negro

Os dejamos esta entrevista realizada a Oliver Tauste en el programa Plaça Major de TVCS. el pasado 10 de Noviembre de 2015.

¿Cotizan nuestros datos en Internet? ¿verdaderamente existe una cara oculta en la red? ¿Qué es la deep web? ¿es cierto que existe una moneda virtual? ¿estamos preparados para asumir los nuevos retos que plantea la ciberdelincuencia? ¿cómo es el trabajo de un grupo de investigación tecnológica? 

Estas son algunas de las preguntas a las que da respuesta en esta entrevista. Además se hace un repaso a cuáles son los ciberdelitos más habituales que nos acechan en la red, como los fraudes (phishing, estafas en compras on line), las nuevas formas de violencia de género que favorecen el control y posesión de la pareja, las precauciones más importantes respecto a la navegación de los menores y las advertencias a nuestros mayores, quienes cuidan de nuestros hijos y son usuarios potenciales de las redes sociales. Todo ello sin olvidar la importancia de la protección de datos de carácter personal en Internet y las normas básicas de seguridad para empresas.


domingo, 1 de noviembre de 2015

Es la hora de despertar con Internet Negro


Es la hora de despertar.

Vivimos en un mundo globalizado, convulso, lleno de revoluciones en todos los ámbitos: educativo, económico, cultural, tecnológico o político, por citar algunos.

Somos conscientes de que todas estas revoluciones tienen un nexo en común: la tecnología. Todo gira en torno al uso de la tecnología que sin darnos cuenta y en pocos años, ha cambiando radicalmente la forma y medios con que nos comunicamos y relacionamos con los demás. 

Vivimos, compramos, aprendemos, organizamos nuestro tiempo y nuestro ocio por Internet y con Internet. Este rápido avance puede suponer que sin la formación e información adecuada quedemos expuestos a todo tipo de riesgos que pueden hacer tambalear nuestros ahorros y nuestras vidas. 


A diario surgen fraudes de todo tipo, la delincuencia organizada ha convertido la red en su feudo inexpugnable, trolls y groomers (depredadores sexuales de menores) acechan a quien quieran, han aumentado los casos de violencia de género a través de la red. Las mafias trafican con drogas, mujeres y armas a través de las autopistas de la Red donde realizan sus turbios negocios. Pero estos son solo algunos ejemplos de la cara oscura de la red que deberíamos conocer para no ser un pez más en el océano de Internet, que acabe en las redes de la ciberdelincuencia.

Sin duda es el momento de despertar, de darse cuenta de cómo está configurado el mundo en el que vivimos. Un mundo tecnológico, donde todo pasa por el uso de dispositivos con conexión a Internet y donde nuestra identidad digital es en muchas ocasiones más importante que la real.

Como dice Juan Antonio Marina, en su libro Despertad al diplodocus, nos enfrentamos a una alternativa ineludible: aprender o quedar marginados.  

Conscientes de que estamos en la sociedad del conocimiento, no queremos quedarnos aislados, así que os informamos que iniciamos un nuevo proyecto educativo, un nuevo libro de nombre Internet Negro, el lado oscuro de la red, editorial Temas de Hoy, disponible en todas las librerias y ebook desde el 5 de noviembre de 2015:



Y Os preguntaréis ¿de qué trata este nuevo libro? ¿Es un manual? ¿acaso hemos creado un nuevo género llamado cibernovela negra? Su contraportada tiene todas las claves:



Somos unos soñadores empedernidos, entusiasmados con la idea de difundir todo aquello que hemos aprendido (y seguimos aprendiendo) de la ciberdelincuencia y sus mil y una caras para causar el mal. Con el objetivo de conseguir que todos los usuarios de Internet nos convirtamos en ciudadanos digitales preparados, responsables y protegidos (el ciudadano PRP) ha nacido Internet Negro, donde pretendemos poner luz en ese lado oscuro de la red.

Podréis estar al día de todos los eventos (presentaciones, charlas, conferencias, etc ...) a través de nuestras redes sociales y páginas web:

@Oliver Tauste -- www.olivertauste.es
@PereCervantes -- www.perecervantes.com



miércoles, 23 de septiembre de 2015

¿Por qué empezar la casa por el tejado?


Empieza el curso escolar y por tanto las polémicas sobre los contenidos de los libros de texto y sobre la preparación que padres y docentes tenemos para asumir el reto de educar digitalmente a los menores.

http://pixabay.com/es/twitter-facebook-juntos-292988/

Esta misma semana nos sorprendía en varios medios de comunicación la noticia de que un libro de sexto de primaria, de la asignatura Cultura y Práctica Digital, dirigida a niños de 10-11 años, enseñaba a los alumnos a crearse un perfil en twitter, ante la contradicción de que la edad legal para poder crearse un perfil en redes sociales y utilizar sus datos de carácter personal sin consentimiento expreso de los padres, está fijada en los 14 años. 

https://i2.wp.com/estaticos.elmundo.es/assets/multimedia/imagenes/2015/09/21/14428215255876.jpg

Nos podemos plantear muchas preguntas ante este contenido o ante la conveniencia de enseñar, o no, a los menores a crearse perfiles en redes sociales a edades tan tempranas. Todo apunta a que el contenido de este libro de texto está hecho con la mejor de las intenciones y desde una perspectiva educativa, no obstante parece que no es el más recomendable si pretendemos conseguir menores formados y seguros que naveguen por Internet y sus redes sociales sin sustos.

Y nos preguntamos: ¿por qué empezar la casa por el tejado? 

Si queremos garantías de que van a utilizar las redes sociales de forma adecuada, de que van a ser verdaderos ciudadanos digitales que no van a convertirse en víctimas o autores de ciberdelitos de los que hemos hablado ampliamente en este blog, más que saber cómo se crea una cuenta en twitter (que con 10-11 años creednos que la gran mayoría ya saben o ya la tienen) sería más conveniente enseñarles cosas tan elementales para su seguridad como los riesgos que les acechan en Internet, cómo reaccionar ante un desconocido que les acose o que les pida fotos y vídeos de contenido íntimo por whatsapp

Sería también conveniente que supieran configurar con total autonomía las opciones de seguridad y privacidad de las redes sociales de las que son usuarios habituales, puesto que antes de los 14 años muchos de los menores ya usan twitter y facebook (redes sociales orientadas a adultos) además de otras redes sociales y aplicaciones (apps) más propias de adultos que de menores. No os quepa duda que estos servicios, en el momento de registrarse preguntan la edad del usuario, pero ¿quién va a verificarla? Pues eso ... nadie. 


Puede resultar muy educativo que sepan que para darse de alta en una red social, sea twitter o cualquier otra, necesitarán una dirección de correo electrónico y una contraseña, pero pensamos que quizá les resultaría igual de educativo o más inculcarles una verdadera conciencia sobre a importancia de utilizar contraseñas robustas, que contengan letras y números, combinando mayúsculas y minúsculas, así como signos de puntuación si la aplicación lo permite, no usar la misma contraseña para todos los perfiles y no compartirlas con nadie, bueno, con sus padres sí.

Con 10-11 años, puede resultarles interesante conocer la jerga propia de twitter, conocer términos como hastag, twit, retwit, FF, time line y lo que significan. Pero quizá les resulte más provechoso que un libro de texto les explique qué significan términos como sexting, grooming, ciberbullying, hacking, en qué consisten estas conductas, cómo detectarlas a tiempo y qué hacer en caso de que ellos mismos lo estén sufriendo o algún otro menor de su entorno.

Concluyendo, seguro que la intención era buena y educativa, pero la realidad que nos rodea en cuanto al uso que hacen los menores de internet, recomienda introducir otros contenidos más relacionados con la prevención y la seguridad.

Educación, seguridad y prevención no son términos opuestos, más bien al contrario, van unidos, ya que sin una buena educación no se puede llegar a niveles óptimos de seguridad. Los menores deben conocer cómo se accede a las redes sociales y cómo se crean perfiles, pero nos consta que eso ya lo saben hacer perfectamente.  

Queremos que sean hábiles en el manejo de dispositivos y redes sociales. Y sin duda es positivo que los libros de texto se hagan eco de ello. No obstante, no deberíamos empezar la casa por el tejado y vamos a explicarles primero los riesgos que asumen al gestionar sus identidades virtuales y unas normas de comportamiento básico para su andadura por Internet. Más que nada para que estén "al loro", o mejor dicho ... "al trino".

Oliver Tauste.
Coautor de Tranki Pap@s.

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domingo, 7 de junio de 2015

La ciberdelincuencia no entiende de edad para cosechar víctimas


La ciberdelincuencia no entiende de edad ni de género a la hora de buscar víctimas. Cualquiera de nosotros podría estar en una situación de riesgo si no conocemos las más elementales medidas de seguridad y los delitos que más frecuentemente se dan en la Red.

Los delitos tecnológicos son realizados con multitud de herramientas y bajo todo tipo de disfraces. Por eso estar actualizados en el mundo virtual ya no es una opción, sino una necesidad para aquellas personas que no quieren quedarse aisladas dentro de una sociedad cada vez más digital. Internet ofrece muchos beneficios a nuestros mayores, poseedores de grandes dosis de sabiduría y experiencia, sin embargo también esconde algunos riesgos que es preferible conocer para mantener a salvo sus datos personales y sus ahorros.

De todo ello hemos hablado en el 4th International Conferences on the Elderly and New Technologies (evento organizado por la Universistat de Majors de la UJI de Castellón) a través de una conferencia con título: Nuestros mayores ante Internet: Prevención de Delitos Tecnológicos.


El anonimato de la red y la complejidad de los delitos tecnológicos proporciona a los ciberdelincuentes gran libertad para que hagan prácticamente lo que quieran. Los propios usuarios tampoco contamos la verdad en Internet. Ponemos fotos de nuestros viajes, siempre procurando que se nos vea felices y sonrientes, tenemos tendencia a publicar excesiva información y exponer nuestra intimidad sin pensar en las consecuencias, sin valorar ese Gran Hermano que supone Internet y las redes sociales, donde todo se ve y se analiza.

¿A qué nos enfrentamos?

Internet es como un iceberg del que solo vemos la punta, es decir el 5% aproximadamente que aparece sobre la superficie. Pero debajo del agua hay una inmensa masa de hielo conocida como la deep web o Internet profunda, donde tienen lugar las actividades más oscuras e ilegales de la Red, como el narcotráfico, la trata de blancas, el crimen organizado de todo tipo, la venta de archivos pedófilos y una larga lista de actividades, la gran mayoría delictivas.


Con este panorama hay expertos que afirman que el ciberespacio es una zona sin ley en la que los ciberdelincuentes juegan con ventaja. No tienen que respetar ninguna norma ni Código Penal, ni están limitados por competencias territoriales. En cambio policías, jueces y fiscales sí que están sujetos a todo tipo de normas y competencias, en ocasiones hasta de varios países a la vez, dependiendo de donde se encuentren la víctima, el autor y donde estén alojados los servidores de la compañías tecnológicas.

La realidad es que estamos viviendo una revolución tecnológica donde no nos queda más remedio que conocer cómo funcionan las TRIC (tecnologías de relación, información y comunicación), como nuevas herramientas que utilizamos para comunicarnos y cuales son sus riesgos. Estar actualizados ya no es una opción, sino una necesidad, a no ser que queramos quedarnos aislados.

¿Hay solución para evitar estos riesgos?

En lo que ha delitos tecnológicos se refiere, los usuarios somos nuestra principal vulnerabilidad, el factor humano es el principal error en la cadena de medidas de seguridad. De ahí que la mejor solución para reducir la brecha delincuente – usuario sea invertir tiempo y recursos en fomentar la formación, información, educación y concienciación sobre los riesgos del mundo on line, a todos los niveles, desde todas las instituciones, con programas formativos específicos y con actividades como la que ha motivados esta conferencia organizada por la Universitat de Majors de la UJI.


Estos son los riesgos que en mayor medida pueden afectar a los mayores, pero sin duda hay muchos más:


¿Somos exhibicionistas virtuales?

A muchos usuarios les encanta publicar información personal sin pensar en las consecuencias, sin tomar ninguna medida de seguridad. Como usuarios de redes sociales, somos una especie de exhibicionistas virtuales. Publicamos fotografías, videos personales, viajes, todo, sin pensar que nos ver cualquiera. De esta forma creamos una auténtica base de datos con nuestra información que puede ser utilizada por empresas para fines comerciales (márketing dirigido a nuestros gustos) o por ciberdelincuentes que pueden averiguar muchas cosas de nosotros. De ahí el éxito para cometer fraudes de las técnicas de ingeniería social que utilizan formas de manipulación social y psicológica que nos conducen a tomar decisiones de forma rápida, tal y como ocurre con los secuestros virtuales. Este tipo de estafa consiste en hacernos creer que un familiar nuestro ha sido secuestrado y piden el pago de un rescate de inmediato. Previamente el ciberdelincuente ha hecho un estudio de nuestra vida y relaciones familiares a través de la información que hemos publicado en redes sociales.

Las últimas noticias de la Europol indican que las estafas por Internet son el 80 por cien de los delitos que se comenten. Mientras que se reduce la delincuencia en España en líneas generales, los delitos por Internet aumentan. Datos que por sí solos nos deben hacer pensar que es necesario aumentar la difusión de los riesgos de Internet para conseguir una ciudadanía más segura, que sea capaz de cuidar de sí misma y de sus semejantes tanto dentro como fuera de Internet.

Entre los fraudes más habituales, encontramos las estafas on line, principalmente la compra-venta de objetos de segunda mano como smartphones y tablets anunciados en páginas web. Suelen ser ofertas muy tentadoras que combinan bajo precio con todo tipo de facilidades. Es habitual encontrar errores gramaticales en los emails intercambiados con el vendedor ya que pueden estar escritos con traductores on line y ofrecen formas de pago poco seguras por agencias de envío de dinero (Money Gram, Western Union) o transferencias bancarias a particulares.


Otro fraude muy habitual es el phishing consistente en averiguar nuestros datos de acceso a la banca on line (también a otros lugares de Internet en los que hay que verificarse con usuario y contraseña), para luego realizar transferencias bancarias sin nuestro consentimiento con destino a otras cuentas abiertas para este propósito. Para espiar esta información hay múltiples formas, siendo una de las más habituales el envío masivo de spam o emails suplantando una entidad bancaria o administración pública real como el reciente caso de Correos, donde el propio email nos pide que pinchemos en un enlace para verificar nuestros datos o solucionar cualquier tipo de problema. Conforme pinchamos el enlace quedamos infectados con algún tipo de programa espía que de forma inadvertida va a facilitar nuestros datos personales a los ciberdelincuentes de forma remota.


El phishing car es otro fraude que sigue cosechando víctimas por todo el mundo. Consiste en publicar anuncios de venta de vehículos en Internet a un precio muy por debajo del normal. Suelen ser ofertas irresistibles en las que dan todo tipo de facilidades, como entrega a domicilio para probar el coche y devolución de la señal en caso de no quererlo. Proponen como forma de pago envíos de dinero a través de agencias como Money Gram y Western Union. Detrás hay toda una organización delictiva que incluso crea páginas web simulando las de empresas de transporte de prestigio para perfeccionar el engaño. Dicen que el coche está fuera de España (por ejemplo en el Reino Unido) y que les urge vender porque se conduce por el otro lado. Una vez realizado el envío de dinero sin ningún tipo de garantía de devolución, piden más dinero o dan todo tipo de excusas para no enviar el coche.


Hay muchos más fraudes en la red que ponen en riesgo nuestros datos y nuestros ahorros. Por ejemplo:

El Scam: son falsas ofertas de trabajo publicadas en Internet en las que nos piden nuestros datos personales bajo pretexto de obtener un empleo legal. Posteriormente serán utilizados para hacernos participar como intermediarios de delitos de phishing o de blanqueo de capitales.

La estafa de la novia rusa: los ciberdelincuentes crean perfiles en páginas de contactos y redes sociales de chicas que buscan amistad y algo más. Tras semanas de conversaciones comienzan a pedir dinero, por ejemplo para venir a España de visita y conocerse en persona.

El fraude de las falsas Apps: son falsas aplicaciones disponibles en Play Store o App Store por las que nos hacen pagar cierta cantidad cuando la app real es gratuita, o que una vez instaladas su única función es espiar nuestra información y facilitarla a ciberdelincuentes para cualquier fin ilícito.

Abuelos informados, menores seguros:

Por otra parte, ni que decir tiene la importante labor que nuestros mayores realizan con respecto al cuidado y atención de sus nietos. Labor para la que es importante estar preparados y conocer tanto los riesgos del mundo real como del mundo virtual. Para ello citamos cuáles son los principales riesgos que acechan a los menores en la Red con el fin de que sus abuelos los conozcan y puedan prevenirlos: Ciberbullying (ciberacoso), grooming (acecho que realiza un adulto por Internet buscando menores no supervisados que le envíen fotografías y videos de contenido íntimo o un encuentro físico real), sexting (compartir de forma voluntaria archivos de tipo íntimo a través de smartphones por lo que los menores pierden el control sobre dicho material) y hacking (accesos no autorizados a los perfiles en redes sociales o emails de otras personas).



¿A quién le importan mis datos?

Los ataques contra la intimidad son mucho más frecuentes de lo que podamos pensar. Más aún si tenemos en cuenta que nuestra información, como nuestros datos de identidad, claves de acceso a la banca on line o a perfiles en redes sociales, nuestros gustos, etc, cotizan al alza en Internet y por ellos se pagan importantes cantidades de dinero, tanto para fines comerciales, como para la ciberdelincuencia.


Y para finalizar una reflexión: ¿Llega tarde la informática para mi? 

El caso de Diana Nyad extraído del blog de Chema Alonso puede contestar esta pregunta: consiguió al 5º intento recorrer a nado la distancia entre Cuba y EEUU, con 67 años de edad. Cuando llegó a su destino después de 53 horas nadando, dijo

Nunca debemos renunciar, nunca.


Puedes ver el video completo aquí:




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lunes, 4 de mayo de 2015

¿Qué necesita un menor para navegar seguro en Internet?

Podríamos hacer una larga lista de las cosas que necesita un menor para estar protegido en Internet... Conectarse desde zonas comunes de la casa, tener un buen anti virus instalado, programas de control parental de todo tipo, etc, etc. Pero sin duda hay algo que suple a todo lo demás con diferencia y es la cantidad y calidad de tiempo que sus padres y personas encargadas de su educación dedican a su formación en el mundo virtual, al igual que en el mundo real


 Autor: Purzen. Origen: http://openclipart.org/detail/28499/clock-face-by-purzen


Da los buenos días, pide las cosas por favor, después di gracias, se educado, respetuoso, ayuda a la gente cuando puedas, no insultes, no pegues, ayuda en las tareas de casa, estudia mucho, son sólo algunas de las normas o instrucciones que a lo largo de nuestras vidas hemos recibido y ahora, en la faceta de padres, intentamos inculcar. Lo decimos siempre en nuestras charlas: no nos atrevemos a decirte como es conveniente educar a tus hij@s, porque estamos convencidos de que todos lo hacemos lo mejor que podemos o que sabemos. Pero sí que nos atrevemos a darte una serie de consejos, de pautas, que contribuyan a que la formación on line de la familia sea la adecuada y todos juntos, padres, hijos y abuelos (por supuesto), podamos convivir en Internet con tranquilidad

Autor: Thomas Ulrish. Origen: http://pixabay.com/es/twitter-facebook-juntos-292993/

Con tranquilidad y sin los sustos que dan las citaciones policiales o judiciales para comparecer en una Comisaría o Fiscalía de Menores en virtud de una denuncia interpuesta por otro menor y que podríamos haber evitado con prestar un poco de atención a lo que nuestros hijos hacían en la Red con sus tablets y smartphones. 

Lo ha dicho en varias ocasiones Emilio Calatayud: "los padres somos tontos, el móvil bueno para el niño y el malo para el padre", haciendo clara alusión a la falta de normas y de valores que en algunas ocasiones se percibe a la hora de educar. No es que ocurra en la mayoría de familias, pero sí que hay un porcentaje representativo de hogares donde todavía no se ha entendido la importancia que tiene Internet para su futuro (el de los menores), donde hay menores que presentan claros síntomas de adicción a las TRIC (tecnologías de relación, información y comunicación) que llegan a golpear a sus padres como pretendan quitarles su smartphone o la conexión a Internet.
 
 Ponencia de Emilio Calatayud en Cibercamp, 2014.

Formarnos en materia de ciberdelitos ya no es una opción personal, sino más bien una obligación, a no ser que queramos quedarnos tan anticuados como un ábaco para hacer sumas y restas. 

Lo que hagan los menores hoy en Internet va a perdurar muchos años en la Red, tanto lo bueno como lo malo, con muy escasas posibilidades de borrar, eliminar o restrigir acceso a otros usuarios. Más todavía si se trata de la difusión de fotografías y videos que puedan atentar contra el honor o la intimidad de las personas. No sabemos que tendrán esos vídeos, que cuanto más morbosos son, más rápido de difunden. Motivo más que suficiente para establecer unas normas, un contrato familiar que todos respetemos y que al igual que ocurre en la vida real, en caso de no ser cumplido tenga sus consecuencias, tanto para padres, como para hijos.


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